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Dado que la primera pasada de un vehículo por el campo genera la mayor compactación del suelo, cualquier forma de restringir el paso por esa zona en operaciones posteriores podría limitar de manera considerable la degradación de la estructura del terreno – y no tiene que resultar difícil o costoso.

Este fue el mensaje de Ian Beecher-Jones, el especialista en agricultura de precisión invitado a la rueda de prensa de Case IH celebrada cerca de Dresde (Alemania) y en la que la marca presentó todas sus novedades para 2019 a la prensa europea.

Ian Beecher-Jones, que dirige una empresa de consultoría global orientada a asesorar agricultores y fabricantes sobre cómo maximizar el valor de los equipos de precisión, definió algunas de las medidas que los agricultores pueden adoptar para reducir la compactación del suelo, cómo valorar los problemas existentes y cómo subsanarlos.  Pequeñas mejoras en las prácticas de gestión pueden tener un gran impacto en el ahorro de costes, según sugirió Beecher-Jones.

“Realmente el tipo de suelo es irrelevante, ya que todos ven afectadas de una forma u otra sus propiedades físicas y químicas como resultado del uso agrícola. Lo verdaderamente importante, y que los estudios han podido cuantificar, es el significativo aumento del rendimiento promedio del cultivo y el ahorro de costes que se consigue por menor compactación del suelo al aplicar técnicas de tráfico controlado, es decir, al reducir el tráfico de los vehículos en el campo”.

Es preferible y menos costoso prevenir la formación de compactación que mitigarla, según afirmó Beecher-Jones.

“Para subsanar problemas en el terreno y mantener su estructura, pueden ser útiles tanto medios naturales como mecánicos. Fomentar las poblaciones de lombrices de tierra y usar cultivos de cobertura son ejemplos de remedios naturales. En cuanto a los medios mecánicos, los sistemas de autoguiado mediante señal RTK con una precisión reproducible de 2,5 cm permiten reducir el nivel de terreno transitado dentro de los campos sin que ello tenga que ser un proceso complejo que requiera grandes inversiones adicionales”.

Los agricultores que trabajan o están considerando trabajar con sistemas de autoguiado basado en RTK tienen en sus manos una tecnología que les permite reducir las zonas transitadas sin tener que invertir en implementos de una anchura adecuada, según afirmó el experto.

“La agricultura con tráfico totalmente controlado (Controlled Traffic Farming o, en sus siglas en inglés, CTF), en la que las máquinas usan año tras año los mismos caminos para transitar por el campo, no siempre es posible en todos los campos, y el término tráfico ‘gestionado’ quizás defina mejor el concepto que el término ‘controlado’. Es preciso tener en cuenta cómo algunos factores como el tipo de suelo y la pendiente del campo pueden afectar a la compactación y la necesidad de corrección”.

El uso conveniente de implementos apropiados y ajustados correctamente en las condiciones adecuadas reducirá la formación de compactación en todos los tipos de sistemas de laboreo, tal y como señalan desde CASE IH.