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Pablo y Luis Javier dirigen Ferreras Comercial Agraria, que hace cuatro años desembarcó en Medina de Rioseco para hacerse con un hueco en el mercado vallisoletano. Desde mediados de 2016 distribuyen las máquinas de Gil, “las mejores sembradoras de cereal”

La lacra de la agricultura es que los precios agrarios no acompañan y hay que aumentar el tamaño de las explotaciones para compensar el estrechamiento de los márgenes. “De ahí la importancia de acertar al adquirir maquinaria, para conseguir la rentabilidad de nuestra explotación”. Así lo señala Pablo Ferreras, de Ferreras Comercial Agraria, la compañía creada hace casi 30 años en San Cipriano del Condado (León) y que desde mediados de 2016 distribuye las máquinas de Gil en la provincia de Valladolid. Para él,  “una sembradora es una inversión importante pero si compramos la más adecuada ahorraremos en semilla, conseguiremos una mayor nascencia…”.

Es una reflexión que resume la forma de trabajar de la empresa, que Pablo dirige junto a su hermano Luis Javier. La suya es una modalidad de venta muy técnica, basada en el servicio y en la confianza del agricultor. “Cuando un profesional entra por la puerta se analiza su explotación y las necesidades que puede tener, y a partir de ahí se le asesora. El objetivo es que no compre una máquina por debajo de sus necesidades porque se equivocará y acabará reinvirtiendo en maquinaria, mientras en el otro extremo buscamos que no compre una máquina que esté por encima de sus necesidades”.

Conquistar Valladolid

La compañía abarca toda la provincia de León con marcas líderes, y la de Valladolid desde el concesionario de Medina de Rioseco, que abrió sus puertas hace cuatro años. Los dos hermanos recuerdan que la posibilidad de trabajar con Gil les interesó de inmediato “porque es el mejor fabricante español de sembradoras de cereal. Ya teníamos una gama muy amplia de máquinas, pero al distribuir Gil nos permite llegar a una franja del mercado que no abarcábamos, tanto en sembradoras como en aperos para realizar trabajos de suelo”, recuerdan.

Se trata de una empresa joven, dirigida por dos hermanos que rondan los 45 años y que llevan trabajando desde muy jóvenes en la empresa familiar. Al principio trabajaban en el taller, repartían máquinas… Hoy Luis Javier es el responsable del equipo técnico y Pablo el que lleva el peso de la actividad comercial.

Los cuatro años transcurridos desde que desembarcaron en la provincia de Valladolid han sido muy positivos, con una buena penetración en el mercado, “que nos hemos trabajado día a día”.

Además de vender maquinaria, en la compañía llevan el servicio técnico completo de sus marcas. “Es lo que vende la compañía: servicio. Porque tenemos las mejores marcas del mercado, tratando de ser competitivos y con la más completa asistencia técnica”. Por eso la empresa cuenta con trece empleados, once de ellos en taller.

¿Cómo ven estos leoneses el campo de Valladolid? “Con una agricultura altamente profesional; con explotaciones de mayor dimensión y cultivos muy diferentes”. Y lo que es muy importante: “Con un sector que se mantiene joven, con ganas de continuar la actividad, de modernizar”.